Por Yamely Y. Vásquez Eusebio
Este texto se centrará en dos obras que analizan y exponen temas sociales importantes. Explorarán las realidades que la sociedad ha tenido que enfrentar y destacarán la importancia de hacer visibles estos problemas. Ambas lecturas exploran las desigualdades desde diferentes puntos de vista, y nos invitan a reflexionar sobre las injusticias sociales y la inmediata urgencia de un cambio.
El día después: imaginando el futuro tras la pandemia de Marcía Rivera Hernández expone la cruda realidad que ha enfrentado el mundo y el pueblo puertorriqueño tras una serie de sucesos devastadores que provocaron inestabilidad. La autora presenta el desequilibrio emocional y económico posterior al huracán María, los terremotos y, por supuesto, la pandemia. Durante la lectura, es notable cómo se retrata la incertidumbre, la confusión y el miedo que las personas experimentaron en esos momentos. Es esencial reconocer que esas emociones surgieron debido al distanciamiento social, el miedo a un virus desconocido y los desastres naturales imposibles de controlar, cuyo impacto solo se podía recibir. Las acciones que emprendieron las personas para adaptarse y mejorar la situación en circunstancias tan complicadas son un aspecto interesante, ya que recurrieron a la fuerza de voluntad, a la tecnología y al apoyo mutuo para salir adelante. La autora, Marcía Rivera Hernández, expone muchas situaciones alarmantes como las personas que quedaron sin hogar y trabajo. También menciona aquellas con problemas de salud, quienes dependían del seguro social, y la discriminación hacia estas poblaciones.
Uno de los fragmentos que capturó mi atención debido a que muestra el voluntariado y la empatía dice: “Sólo los habían visto muy fugazmente al inicio del encierro cuando fueron a llevarle un teléfono inteligente y a explicarles brevemente cómo usarlo, a fin de no quedar tan desconectados”. Ayudar a las personas mayores que no crecieron en una época tecnológica y brindarles la oportunidad de comunicarse durante el encierro es una de las evidencias de los cambios forzosos que ocurrieron durante la pandemia. Otro fragmento que despierta un sentimiento más profundo es: “Su abuela le había enseñado que en periodos de crisis manejar la escasez era un privilegio, porque otros no tenían nada”. Esta amarga y cruda realidad, que desearíamos que no existiera, queda plasmada en una sola oración.
Volvamos Otrxs de Vanesa Contreras Capó aborda las luchas de las comunidades marginadas que intentan constantemente integrarse en la sociedad que, en teoría, debería ser una sociedad justa y diversa. A lo largo de la lectura, se plantea que el sistema no responde adecuadamente a las necesidades de todas las personas, determinando que la sociedad en la que vivimos es injusta y carece de muchos aspectos esenciales. Es importante destacar que los grupos marginados son resistentes y están llenos de esperanza de un cambio porque ellos desean una sociedad que responda a sus necesidades.
Por otro lado, es interesante cómo el texto comienza con una voz narrativa que reconoce el privilegio que posee. Considera que desde ese punto empiezan a quebrantarse las posiciones jerárquicas de la sociedad y lo más esencial: le da visibilidad a la problemática con la que hemos vivido muchos años. Es curioso cómo la pandemia ha revelado con mayor claridad los problemas que han afectado a ciertas clases sociales.
Ambas lecturas critican un sistema social que excluye continuamente a las comunidades más vulnerables y no les ofrece ayuda cuando más lo necesitan. Las experiencias de los eventos mencionados en la lectura han revelado la capacidad de las personas de resistir y adaptarse. Además, han expuesto las desigualdades que muchas personas desconocían pero que persisten en la actualidad.



