Por Yamely Vásquez
El roce de tu tacto
en mi piel,
como el toque del agua,
se desliza por mi cuerpo,
limpiándolo, haciéndolo tuyo.
Me envolví en la tierra,
para ser bañada por ti
en el reflejo del cielo azul.
No es cierto que soy agua,
siempre eras tú quien me limpiaba.
Soy la tierra, quebradiza,
que se destruye así.
Solo soy caos,
una bomba a punto de estallar.
¿Qué sería de nuestra unión?
Soltando los lazos,
rompiendo las ataduras,
mezclando la tierra y el agua
para crear barro.
¿Qué sería de nosotras?
Tal vez
un paraíso.
Lleno de manchas,
flores violentas,
azules…
tantos colores que terminarían ahogándonos.
Un mundo lleno de mariposas
o de manchas,
lleno de manchas,
como nuestras pieles
si se unieran.



