Por Ana V. Meléndez Ortiz
“He abusado del pan
de mi madre
comido demasiado.
Me he sentado en una mesa como un hombre
a esperarlo.
He llegado a casa por las migas”.
XAVIER VALCÁRCEL, Anthem of Evaporated Tears
Abuso es la vida
que nos obliga a trabajar y no se ocupa.
Si la responsabilidad recayera
en uno solo
ese no tendría vida.
El pan no busca quién lo coma,
todo lo contrario
busca quién lo haga.
Pero no basta con saber hacer el pan,
pues un pan duro, seco,
que se descomponga en migas,
ni un hambriento podrá abastecer su necesidad.
Los hambrientos, ¿por qué pasan hambre?
Quizás todos tenemos vacíos.
Quizás todos perseguimos las rosas.
Huele una rosa,
toma una rosa,
da una rosa.
La flor nace en la naturaleza,
el pan se forma en el horno.
Los hombres se sientan
y las mujeres hornean
en un horno viejo, que no marca temperaturas ni tiempo.
Las mujeres estamos cansadas
de hacer pan
y los hombres
también.
Nos sentaremos todos reunidos en la mesa
esperando a que alguien ceda
a su hambre,
pero solo hay un frasco con rosas
como centro de mesa.
Abuso es la vida
que nos obliga a trabajar y no se ocupa.
O quizás es que abusamos nuestras vidas,
hasta caer 7 pies debajo
de quien se queda con hambre.



