Manifestaciones sociales: El género de la mujer según Simone de Beauvoir, por Karina Z. Pérez

"Se puede decir que Simone de Beauvoir nació en una época de cambio social, donde la mujer de cualquier estatus social y económico ya estaba tomando iniciativa y control sobre su vida, sin dejarla en manos del hombre por obligación social".

Por Karina Z. Pérez

La mujer no nace, es creada por el prejuicio. Condicionada por la sociedad y condenada a la opresión. La mujer es creada a nivel social, con la inherente expectativa de llegar y limitarse al perfecto estándar. Permanentemente atada al cuerpo del hombre. “Para agradar hay que hacerse objeto” (Simone de Beauvoir, 1949). Somos el objeto de entretenimiento del hombre, su perpetuo placer. Este ensayo discute uno de los estudios culturales: el feminista. Con un enfoque en la teoría de Simone de Beauvoir en su ensayo argumentativo El segundo sexo, 1949 (Le Deuxième Sexe) y el contexto histórico que impulsa el feminismo.

Posicionándonos en un contexto histórico, es de suma importancia mencionar que Simone de Beauvoir nació el 9 de enero de 1908 en París, Francia. Durante los años de 1817-1914, se le llamaba a esta época la Belle Époque, donde surgen muchos cambios en el arte, el entretenimiento y el comercio; los grandes diseñadores de esa época, como Coco Chanel, François Coty y Eugene Schuller ampliaron su mercado al considerar a las mujeres como un nuevo demográfico al quien vender. Es directamente después de esta época cuando comienza la Primera Guerra Mundial y surge la primera ola del feminismo (1914). El concepto de la “mujer moderna” toma auge en este tiempo. Se puede decir que Simone de Beauvoir nació en una época de cambio social, donde la mujer de cualquier estatus social y económico ya estaba tomando iniciativa y control sobre su vida, sin dejarla en manos del hombre por obligación social. La ausencia del hombre impulsó a la mujer a hacer cambios, a involucrarse en la política y a ser seres humanas independientes, fuera de la existencia del hombre. Hubo una unificación entre todas las mujeres, demostrándose capaces y proclamando que ser madre no es el deber de una mujer, si no que la mujer existe en su complejidad, dualidad y versatilidad; somos completas sin un hombre.

Adentrándonos ya en la Segunda Guerra Mundial, llega la segunda ola del feminismo. Aquí es donde Simone de Beauvoir estaba consciente y viviendo todos los cambios y las luchas feministas de la mujer. Entre los años 1945-1975, la mujer francesa pasó por revoluciones, protestas y un desdén sobre su autonomía personal. Las leyes alrededor de la mujer eran debatidas, no tratadas como derechos. Es decir, si el hombre tenía (y sigue teniendo) una demanda, se le cumple al instante. La mujer, en cambio, lucha, protesta, grita y revoluciona para tener autonomía personal, cosa que debe ser lo mínimo. En abril de 1945, la mujer francesa gana el derecho al sufragio y en los sesenta, un excedente de protestas ocurrieron con el propósito de luchar para defenderlo justo; fueron protestas enfocadas en los derechos de la mujer (particularmente el derecho al aborto), en el racismo y en la guerra. Esto hace evidente que la interseccionalidad se debe tomar en consideración cuando hablamos de temas como el género, ya que la experiencia de una mujer blanca nunca será la experiencia de una mujer negra o una mujer transgénero o queer.

Simone de Beauvoir publicó el texto de “El segundo sexo” (Le Deuxième Sexe) en el 1949, diez años después que empezara la Segunda Guerra Mundial y cuatro años después que terminase. Es su texto más influencial, nos hace reconocerla hoy en día como una de las pioneras de la literatura feminista. A través de este ensayo argumentativo, Beauvoir habla del rol de la mujer ante los ojos de un hombre; compara la libertad del hombre para ser él mismo contra las limitaciones que ellos imponen a la mujer, “La mujer no es nada más que lo que el hombre decide que sea […]” (Simone de Beauvoir, 1949). Su teoría feminista se compone de dos cosas en particular: el libre albedrío de la mujer y el privilegio del hombre. Simone nos explica que la mujer no nace, sino que el género de la mujer es una construcción social y un ser sexualizado ante los ojos del hombre. En otras palabras, la existencia de la mujer revuelve en torno a la del hombre. Nuestras limitaciones, capacidades e independencia son aspectos determinados por ellos. Entonces, Simone establece que nuestra existencia no es autónoma, al nacer, renunciamos a nuestra autonomía que automáticamente le pertenece al hombre. La mujer, según Beauvoir, “es tratada como una muñeca viviente y le niegan su libertad […]”, lo que provoca un ciclo depravado donde la mujer nunca busca salirse de una opresión “inescapable”, no se cree capaz de vivir por sí sola y deja de afirmarse como sujeto, sucumbiéndose a la identidad del hombre y dejándolo liderar. Además, afirma que el hombre nace privilegiado, con toda la libertad para moverse a través del mundo como quiera. Al hombre se le cría diferente que a la mujer. Desde pequeños, a los hombres se les imponen tendencias hasta violentas porque “son varones y así debe ser”; muestran su carácter dominante y el desprecio que le tienen a la mujer, sin tan siquiera entender por qué. Esta crianza, de parte de la mamá o del papá, es lo que impulsa la misoginia inherente de la que Simone hablaba tanto.

El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal. (Simone de Beauvoir, 1496)

No es que la mujer no pueda amar a un hombre sinceramente, pero se debe evaluar cómo se llegó hasta aquí, cómo las jerarquías, la construcción social del género y el privilegio del hombre manipula a la mujer a quererlos y a depender de ellos más. Tal vez no es un comportamiento consciente, ni siquiera tiene que ser considerado machista, pero hay que evaluarlo con cautela porque podemos inconscientemente ser parte del ciclo que sujeta la identidad de la mujer al hombre. Desde un principio, como lo dice Simone, las restricciones en la educación han limitado a la mujer. Entonces, hay que luchar lo más fuerte posible para mantener nuestra identidad y afirmar nuestro sujeto.

Referencias:

Research Guides: French Women & Feminists in History: A resource Guide: Introduction. (n.d.). https://guides.loc.gov/feminism-french-women-history

Lim, C. Y. (n.d.). How did la belle époque become Europe’s golden age? | TheCollector. TheCollector. https://www.thecollector.com/how-la-belle-epoque-become-europe-golden-age/

El segundo sexo (fragmentos). (n.d.) https://recursosdidacticos.es/textos/lectura.php?id=248The Editors of Encyclopaedia Britannica. (2025, September 11). Simone de Beauvoir | Books, Feminism, The Second Sex, Biography, & Facts. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/biography/Simone-de-Beauvoir

La.Corcheta
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