Por Jester Malicious
Érase una vez una princesa,
su mundo rebosaba de colores.
Su cultura y su familia
era todo lo que atesoraba en su corazón.
Pero el firmamento se llenó de máquinas volantes.
Explosiones retumbaron como truenos,
Solo llantos y desesperación se oían por el reino.
La princesa corrió
aferrada a su familia.
En un ático polvoriento se escondieron,
rezando para que los demonios
de verde y azul no los encontraran.
La puerta del reino se abrió, los demonios
buscaron por todo el castillo.
Entre armarios y muebles viejos revolcados,
la niña rezaba y rezaba en su escondite,
hasta que la encontraron.
Sin piedad, los demonios acabaron con la familia
en un instante.
El color se apagó, dejando solo cenizas
de un reino hermoso e inocente.
Todo quedó roto, sin ningún final feliz.
FIN.



