Brenda Mejía y nuestro Puerto Rico literario, por Ana V. Meléndez Ortiz

"No es que no crea que lo que ofrecemos a nivel sol y playa sea algo negativo, pero somos mucho más que eso y es en la literatura donde probablemente, podemos encontrar esas respuestas".

Por Ana V. Meléndez Ortiz

En saludo al Simposio de Industrias Creativas, tuvimos la oportunidad de hacerle una entrevista a Brenda Mejía Reyes, escritora y profesora universitaria puertorriqueña que combina la investigación académica, la docencia universitaria y el análisis crítico para comprender los fenómenos culturales y turísticos desde una perspectiva humanística. Su trabajo interdisciplinario integra las lenguas, el patrimonio y la experiencia cultural, fomentando la reflexión sobre la mediación lingüística y cultural en diversos contextos.

Comencemos

  1. Brenda, si tuviera que describir a Puerto Rico en una sola palabra desde su perspectiva literaria, ¿cuál sería y por qué?

Creo que la palabra sería probablemente transgresora. En la literatura, Puerto Rico no es solo una isla o solo algo en la literatura. Puerto Rico en la literatura son nuestros jíbaros y el campo, pero también es alguien de la comunidad LGBTQ+ batallando con sus demonios y con la sociedad. Puerto Rico en esa misma literatura son todas las historias de los que se fueron, pero también de los que llegaron. La literatura puertorriqueña toma perspectivas que el discurso oficial muchas veces se niega a reconocer.

  1. ¿Qué le inspiró a conectar la literatura con el turismo en su charla “De ‘No me quiero ir de aquí’ al turismo literario”?

La inspiración nació mientras hacía mi Máster en Turismo Cultural en la Universidad de Girona, España. Mi tesis, que más tarde se convirtió en artículo, tiene como base el turismo literario como subnicho del turismo cultural. Basada en toda esa literatura académica con la que me encontré en ese momento, comencé a hacerme preguntas tipo «¿por qué Puerto Rico en el imaginario es solo sol y playa pero Colombia puede ser Macondo?». No es que no crea que lo que ofrecemos a nivel sol y playa sea algo negativo, pero somos mucho más que eso y es en la literatura donde, probablemente, podemos encontrar esas respuestas.

  1. En su experiencia, ¿cómo puede la palabra escrita transformar la manera en que los visitantes viven nuestra isla?

Creo que la literatura debe ser cohesiva y proveer esas narrativas de las que el sector turístico debería estar alimentándose. Lo que ha sucedido a raíz de la residencia y el Super Bowl nos brinda un marco estratégico que deberíamos observar con más atención. Esto ha impulsado los ojos del mundo hacia Puerto Rico, y esa narrativa debería sostenerse de su ancla natural: la literatura. Tan es así que la narrativa es un universo en sí mismo dentro de lo que es literatura. Necesitamos poner en valor a nuestros autores del mismo modo que estamos entendiendo el valor de Benito, o que Colombia entendió de Gabriel García Márquez, Portugal con Pessoa y hasta podemos ser más ambiciosos: Reino Unido con JK Rowling.

  1. ¿Hay algún pueblo de Puerto Rico que considere un “personaje literario” por su historia o belleza?

No es solo un pueblo, sino una zona. Pienso que la Carretera 149 de Ciales a Jayuya es nuestro territorio literario más preciado. No es un personaje literario en sí, pero sí el marco de nuestra narrativa como pueblo y de nuestras letras. Ciales es la cuna de Juan Antonio Corretjer, nuestro poeta nacional. Jayuya nos regaló a Nemesio Canales y sus «Paliques» que tantos años después siguen siendo igual de vigentes y relevantes. Esta también es una ruta actual para los que les gustan los trips de chinchorreo o los paseos por la montaña. Es hasta simbólico que ese camino que nos hace tan felices como pueblo, nos haya dado dos de nuestros más grandes autores.

  1. Finalmente, para los jóvenes escritores y lectores que quieren acercarse al turismo literario, ¿qué consejo les darías para empezar a narrar su propio Puerto Rico?

El consejo que daría es bastante básico: para narrar a Puerto Rico, hay que vivírselo. Tenemos que sumergirnos en nuestras celebraciones y tragedias como pueblo para así poder contarlas. También recomendaría que empecemos a abrir nuestra mente a que el turismo y la literatura deberían de ser más cercanos de lo que históricamente han sido en este país.

¡Agradecemos la colaboración!

La.Corcheta
La.Corcheta
Articles: 256